Santa Rita, Magdalena

Registro


Testimonio

 

Descripción

Santa Rita, a 8 Kilómetros del río Magdalena en el departamento del Magdalena, Colombia, es un pueblo que hoy en día permanece abandonado en un 90% y destruido casi en su totalidad. Hace más de 11 años grupos paramilitares colombianos expulsaron a sus habitantes para apropiarse de sus tierras y su ganado. Quemaron los techos, las puertas y ventanas de las casas y destruyeron sus pocas pertenencias o asomo de orgullo que había en los pobladores – incluso tumbaron los postes de luz para que permanecieran a oscuras y no fueran testigos de las atrocidades cometidas. Muchos años después los pobladores comienzan a regresar con la esperanza de reconstruir la vida y dignidad que les fue quitada y dejar allí bases sólidas para el futuro de sus familias.

La intervención en Santa Rita entonces, consistió en iluminar al unísono y por cerca de dos horas -con un sistema sencillo de mecha- todas las viviendas en ruinas para simular que el pueblo nuevamente tenía vida. Así, todo el pueblo se iluminó de fuego esperanza. Cada casa abandonada tuvo calor y hogar entre sus paredes como símbolo de retorno. La población entera participó de la intervención. Los pobladores se mostraron generosos y hospitalarios mientras contaban sus historias: primero expresando sus sentimientos y memorias en un conversatorio, luego encendiendo el sistema lumínico y siendo protagonistas del registro: ancianos, adultos, jóvenes, niños y bebés estuvieron atentos.

Como resultado visual se hicieron fotografías documentales e interpretativas del hecho artístico de intervención, indispensables como contenedoras de memoria e imaginación. Adicional a la serie de imágenes, se filmaron segmentos del conversatorio y la acción. Incluso un juglar del pueblo cantó el vallenato 'lluvia de verano' como manifiesto desesperado. Este material resultante se constituye por sí mismo como testimonio del problema del desplazamiento en Colombia.

Como experiencia, las intervenciones cumplieron su objetivo de sensibilizar a la población al posicionar como real un hecho imaginado. Como producto fotográfico el resultado fue el buscado: imágenes sensuales que capturan la memoria, llaman la reflexión y potencian la imaginación. La calidad de las imágenes permite que sean exhibidas o mostradas en diversos medios para ser contempladas desde su aporte estético y sentido conceptual. Los videos y testimonios de expertos y víctimas, sirve como material para ser utilizado en un documental. Las distintas características plásticas y conceptuales de la intervención genera un diálogo que puede ser antagónico en unos casos, y símil, en otros.

Poética, Juan Manuel Roca

Tras escribir en el papel la palabra coyote
Hay que vigilar que ese vocablo carnicero
No se apodere de la página,
Que no logre esconderse
Detrás de la palabra jacaranda
A esperar a que pase la palabra liebre y destrozarla.
Para evitarlo,
Para dar voces de alerta
Al momento en que el coyote
Prepara con sigilo su emboscada,
Algunos viejos maestros
Que conocen los conjuros del lenguaje
Aconsejan trazar la palabra cerilla,
Rastrillarla en la palabra piedra
Y prender la palabra hoguera para alejarlo.
No hay coyote ni chacal, no hay hiena ni jaguar,
No hay puma ni lobo que no huyan
Cuando el fuego conversa con el aire. 

Este poema nos recuerda, que desde todos los tiempos, las fieras se ahuyentan con fogatas!

 

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